Tras años de intensa producción regulatoria y de adaptación acelerada por parte de las empresas, la sostenibilidad corporativa vive hoy un punto de inflexión; un momento de «reflexión, ajuste y consolidación». «No se trata de dar marcha atrás, sino de ajustar el ritmo a la realidad empresarial. La sostenibilidad no se cuestiona; lo que se revisa es la forma de implementarla», expuso José Luis Lizcano, director gerente de la Asociación Española de Contabilidad y Administración de Empresas (AECA), durante su ponencia en el evento oficial de apertura del curso 2026 del Máster en Responsabilidad y Sostenibilidad Corporativa de la Universitat Politècnica de València (Máster RSC UPV).

La intervención de Lizcano fue una invitación a entender el contexto en el que se mueven hoy las organizaciones. En los últimos años hemos asistido a una «auténtica euforia regulatoria». Europa impulsó con determinación un ambicioso marco normativo que pretendía situar la sostenibilidad al mismo nivel de exigencia que la información financiera. La aprobación de la Corporate Sustainability Reporting Directive (CSRD) simbolizó ese salto: por primera vez, miles de empresas estaban llamadas a reportar de manera estructurada y comparable su impacto ambiental, social y de gobernanza.
Sin embargo, la velocidad y la complejidad del despliegue normativo generaron tensiones evidentes. El volumen de información exigida, la dificultad para recopilar datos en toda la cadena de valor y la falta de preparación de muchas organizaciones provocaron que la Comisión Europea iniciara un proceso de revisión y simplificación.
«Se ha querido equiparar y poner a la altura de la información financiera, desarrollada durante décadas, una información no financiera muy compleja. Ha habido una falta de enfoque o idea equivocada de que las cosas podían ir más rápido. Ahora, hay un proceso de modulación y ajuste», detalló el experto.
En este contexto, Lizcano apuntó que «la sostenibilidad está aquí para quedarse. Lo que cambia ahora es el enfoque. Ya no basta con conocer la normativa; es necesario saber aplicarla con criterio, sentido estratégico y visión de largo plazo».

Información integrada
Las empresas deben explicar con transparencia cómo gestionan los riesgos y oportunidades vinculados a la sostenibilidad y cómo estos influyen en su capacidad para crear valor. Lizcano explicó que la clave no está en acumular indicadores, sino en integrar la sostenibilidad en el corazón del modelo de negocio.
«La información integrada, concepto que AECA lleva años impulsando, propone unir en un mismo relato coherente la dimensión financiera y la no financiera de la empresa. No se trata de añadir un informe más, sino de ofrecer una visión completa de cómo la organización se gestiona hoy y cómo se prepara para el futuro. La transparencia genera confianza, la anticipación reduce riesgos y la integración estratégica refuerza la resiliencia», apuntó.
Para facilitar la integración de este enfoque en un país con un tejido empresarial integrado, en su mayor parte, por pymes, «AECA ha desarrollado un modelo y una plataforma, IS-Integrated Suite, que busca facilitar a las empresas cumplir con sus obligaciones de reporte de sostenibilidad según los estándares y obligaciones vigentes», destacó.


El experto advirtió a las y los estudiantes y profesionales que inician o continúan su trayectoria en este ámbito, que el mercado «demanda perfiles capaces de interpretar marcos regulatorios cambiantes, traducirlos en procesos internos eficaces y, sobre todo, alinearlos con la estrategia corporativa. La diferencia la marcarán quienes sepan convertir la regulación en estrategia».
Lizcano estuvo acompañado durante su intervención por Fernando Polo Garrido, director Director del Master Universitario en Dirección Financiera y Fiscal, y por el director del Máster en Responsabilidad y Sostenibilidad Corporativa de la UPV, Gabriel García Martínez, que anunció la evolución de este título a Máster Universitario a partir de su próxima edición, que dará inicio en septiembre de 2026.