Contar con información fiable para orientar la estrategia empresarial es uno de los grandes retos de la sostenibilidad corporativa. Con ese objetivo nació el Observatorio de Sostenibilidad de Anecoop, una iniciativa que busca medir, analizar y transformar en conocimiento útil los datos ambientales, sociales y de gobernanza de la organización y de su red de cooperativas, según explicó José Vicente Vicente Pérez, ejecutivo de Sostenibilidad Empresarial de Anecoop, en el marco de nuestra serie de charlas ‘Hablamos de sostenbilidad con…’. La sesión ‘Medir la sostenibilidad para tomar decisiones: la experiencia del Observatorio Anecoop’.

La ponencia del experto de Anecoop, una de las principales cooperativas agroalimentarias españolas y referente internacional en el sector hortofrutícola, enlazó, además, con VII Semana Universitaria de la Economía Social, organizada por la Red Española Interuniversitaria de Institutos y Centros de Investigación en Economía Social (Red ENUIES), vinculada a CIRIEC España (Centro Internacional de Investigación e Información sobre la Economía Pública, Social y Cooperativa). Contó con el apoyo de la  la Conselleria de Economía, Hacienda y Administración Pública de la Generalitat Valenciana y la colaboración de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra de República Dominicana y la Universidad de Medellín (Colombia).

Durante su intervención, Vicente contextualizó la creciente importancia de la medición de la sostenibilidad en un entorno marcado por el aumento de las exigencias regulatorias y de mercado. “En diez años hemos pasado de 30 a 600 normativas de sostenibilidad en la Unión Europea. ¿Estamos preparadas las empresas para todo lo que se nos viene encima?”, planteó. Según explicó, aunque algunas iniciativas regulatorias europeas se encuentran actualmente en revisión, la presión normativa continúa creciendo y afecta a las empresas tanto de forma directa como indirecta, a través de los requisitos de clientes y cadenas de distribución.

Ante este escenario, Anecoop decidió impulsar el Observatorio de Sostenibilidad como una herramienta para sistematizar la información y facilitar la toma de decisiones. “El Observatorio Anecoop surge para disponer de información fiable, comparable y útil que permita orientar la toma de decisiones, identificar riesgos y oportunidades y fortalecer la coherencia entre valores cooperativos y gestión empresarial”, señaló el responsable de Sostenibilidad del grupo cooperativo.

El proyecto parte de una realidad organizativa particular. Anecoop es una cooperativa de segundo grado, integrada por más de 60 cooperativas socias que agrupan a más de 20.000 agricultores y comercializan más de un millón de toneladas de productos hortofrutícolas al año. Esta estructura hace especialmente relevante contar con sistemas comunes de información que permitan analizar el desempeño del conjunto del grupo, apuntó el ponente.

El desarrollo del Observatorio comenzó con un diagnóstico de sostenibilidad en varias cooperativas piloto, a partir del cual se identificaron acciones relevantes y se tradujeron en indicadores de seguimiento. En una primera fase se llegaron a identificar hasta 500 posibles indicadores, posteriormente reducidos a unos 200 para hacer viable la gestión de datos. El sistema permite ahora recoger información de las cooperativas mediante herramientas digitales y analizarla para evaluar su evolución en distintos ámbitos.

Campus formativo y herramientas gratuitas

La iniciativa aborda los tres grandes pilares de la sostenibilidad -ambiental, social y de gobernanza- y combina indicadores cuantitativos con información cualitativa sobre las acciones desarrolladas por las cooperativas. Según explicó Vicente, uno de los principales objetivos es poder evaluar con mayor precisión el impacto real del sector agroalimentario y contrastar algunas percepciones extendidas sobre su impacto ambiental. “Si no medimos, no sabemos si estamos mejorando”, subrayó.

En esta línea, el Observatorio incorpora acciones de apoyo para facilitar la adaptación de las cooperativas a los nuevos requerimientos normativos. Entre ellas destaca la creación de un campus formativo dirigido a trabajadores de las cooperativas y a agricultores del grupo. “Tenemos herramientas gratuitas, por ejemplo, para el cálculo de la huella de carbono, y el sistema elabora memorias de sostenibilidad con los datos que aporten”, explicó.

Además de facilitar el cumplimiento regulatorio, este sistema permite reducir costes y optimizar recursos al centralizar la recogida de información y el acceso a herramientas técnicas. Según el ponente, este enfoque resulta especialmente útil en un sector con numerosas pequeñas organizaciones y con limitaciones en la disponibilidad de datos digitales, especialmente en el ámbito de las explotaciones agrícolas.

Sector clave en la vertebración del territorio

A lo largo de la charla, Vicente también destacó la importancia de no perder de vista la dimensión social de la sostenibilidad, particularmente en el ámbito agroalimentario. El sector, recordó, tiene un peso relevante en la economía española, genera millones de empleos y desempeña un papel clave en la vertebración del territorio rural. En este sentido, subrayó que para una cooperativa la sostenibilidad también implica garantizar la viabilidad económica de los agricultores y el mantenimiento de la actividad en el medio rural.

La sesión concluyó con un coloquio con el público en el que se abordaron cuestiones relacionadas con los retos de la medición del impacto social, la adaptación a los estándares internacionales de reporte y el papel de las cooperativas en la transición hacia modelos productivos más sostenibles.