«El propósito, la colaboración y la resiliencia son pilares fundamentales para construir proyectos que no solo transformen la realidad de quienes los lideran, sino también de las personas y comunidades en las que impactan», según las y los emprendedores con impacto social que intervinieron en el 6º ‘NOVA_Talks’ de la Fundación Novaterra, celebrado en la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Industrial de la Universitat Politècnica de València (UPV).
El encuentro tuvo como eje central ‘Emprendimiento social, una oportunidad laboral y vital’. Durante la sesión, conocimos las experiencias de Yoselin Rodrigues, socia y directora de Sostenibilidad de Ualoh; Esteban Salvemini, fundador y creador de La Fábrica de Hobbies; María Teresa Maciá, cofundadora y codirectora de MeetBIO, y Toni Zamorano, socio cofundador y CEO de Proyectos Extraordinarios Empresa Social. La mesa redonda fue moderada por Adriana Durá, cofundadora de CloZer. La colaboración de la UPV se articuló a través de la Cátedra del Sistema Públic Valencià de Serveis Socials y del Máster en Responsabilidad y Sostenibilidad Corporativa. Caixa Popular, miembro de nuestro Consejo de Empresas, es entidad patrocinadora.


Las y los ponentes reflexionaron sobre cómo el emprendimiento puede convertirse en un motor de transformación económica, social y medioambiental. «En un mundo en constante cambio, apostar por este tipo de iniciativas de emprendimiento social puede ser la clave para construir un futuro más justo y sostenible», coincidieron las y los emprendedores.

El propósito como eje central del emprendimiento
Una idea recurrente en las intervenciones de los ponentes fue la importancia de tener un propósito claro al emprender. Según María Teresa Maciá, de MeetBIO, «el propósito actúa como un faro que guía a los emprendedores, incluso en los momentos más complicados». Este enfoque, señaló, «no solo ayuda a sortear los obstáculos, sino que, también, permite construir relaciones y adquirir habilidades esenciales para avanzar».
Por su parte, Toni Zamorano, de Proyectos Extraordinarios, destacó la necesidad de alinear la dimensión económica con el impacto social y medioambiental. “Los proyectos de impacto social no solo deben abordar problemáticas específicas, sino, también, ser económicamente viables. El equilibrio entre estos factores es clave para generar un cambio positivo y sostenible”, explicó.
Colaboración e innovación como claves del éxito
La colaboración fue otro tema central en la sesión. Esteban Salvemini, de La Fábrica de Hobbies, enfatizó la importancia de rodearse de personas con objetivos similares. «Si no colaboras y te encierras en tu cueva, no vas a lograr nada. La creatividad y la innovación surgen de la interacción con otros», afirmó.
En línea con este pensamiento, Yoselin Rodrigues, de UALOH, subrayó que «la innovación está directamente ligada al impacto social». Además, animó a las personas asistentes «a no esperar la perfección antes de lanzar un proyecto, ya que el aprendizaje y la mejora continua son esenciales en cualquier emprendimiento».
Sostenibilidad económica y financiación responsable
Otro tema destacado fue la sostenibilidad económica de los proyectos. Según Maciá Ferré, los emprendedores deben evitar endeudarse en exceso en las etapas iniciales y optar por un enfoque gradual, probando con recursos propios o apoyo cercano antes de buscar financiación externa. Además, resaltó la importancia de «elegir inversores que compartan los valores y objetivos del proyecto para garantizar su integridad».
Rodrigues coincidió, alertando sobre los riesgos de aceptar financiación externa demasiado pronto, ya que puede comprometer el control del proyecto. “Es fundamental seleccionar cuidadosamente con quién caminar”, recalcó.
El rol de la universidad y la sociedad
La sesión también puso en relieve el papel de las universidades como agentes clave en la promoción del emprendimiento social. Adriana Durà, moderadora del evento, destacó la necesidad de tender puentes entre la academia, las empresas y la sociedad. Los participantes instaron a la UPV «a integrar el emprendimiento social como una parte esencial del currículo educativo».
Por último, se abordó el impacto del emprendimiento social en el tejido empresarial y la exclusión social. Los modelos tradicionales han demostrado ser insuficientes para reducir las desigualdades, y las y los ponentes coincidieron en que «un modelo de empresa que dé igual peso a lo social y lo económico es esencial para lograr un cambio transformador».
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