«La inclusión no solo es una cuestión de responsabilidad social, sino, también, una estrategia rentable», afirmó Cristóbal Miralles, profesor de la UPV, durante su intervención en The Zero Project Conference 2025: Employment and ICT’, celebrado a principios de mes en Viena. «Las empresas que integran la inclusión de forma estratégica y en el diseño de sus procesos y espacios suelen experimentar mejoras en eficiencia, innovación y satisfacción laboral y, con todo ello, en productividad y competitividad», subrayó.

El experto advirtió de que los estándares tradicionales de diseño laboral han generado barreras significativas para las personas con discapacidad. Frente a ello, «el camino hacia una verdadera inclusión pasa por adoptar el diseño universal, una metodología que permite crear entornos de trabajo accesibles para todos. Esto no solo beneficia a las personas con discapacidad, sino que también mejora la ergonomía y el bienestar general de los empleados», subrayó.
Para lograrlo, apuesta, entre otras medidas, por la formación en inclusión y en diseño para todas las personas en la universidad (desde las ingenierías, hasta el resto de titulaciones, con una visión transversal) y por aprovechar las ventajas que aportan las nuevas tecnologías y el uso de una inteligencia artificial «responsable».
«La inclusión de casos prácticos en la educación puede generar un efecto multiplicador. Si los futuros líderes empresariales comprenden, desde su formación, los beneficios del diseño inclusivo, podrán aplicar estos conocimientos en sus organizaciones y promover un cambio estructural», afirmó Miralles. Además, «el análisis de ‘big data’ sobre adaptaciones laborales podría ayudar a los ingenieros a diseñar espacios de trabajo más eficientes y accesibles».
La accesibilidad universal, meta global
Cristóbal Miralles, profesor responsable de la asignatura ‘La RSC y la gestión operativa de la empresa’ de nuestro Máster en Responsabilidad y Sostenibilidad Corporativa, formó parte del plantel de expertos de la mesa redonda ‘Utilizar los datos para fomentar el empleo inclusivo’, junto a Elaine Katz, de la Kessler Foundation; Michael Fembek, de Essl Foundation – Zero Project; Doug Golub, de Data Potato, y Monika Chaba, de la European Commission.

Las y los expertos coincidieron en que los estándares tradicionales de diseño en las empresas e industrias y la acelerada digitalización han generado barreras significativas para personas con diferentes tipos de discapacidad (física, cognitiva o mental), tanto en el acceso como en el ejercicio de sus funciones laborales.
«Si la inteligencia artificial se diseña sin una visión inclusiva, podría agravar las desigualdades existentes. Por ello, es fundamental que los desarrolladores de IA incorporen principios de accesibilidad desde el inicio, que permitan avanzar hacia un futuro laboral más inclusivo y eficiente», concluyó Miralles.
The Zero Project Conference 2025 contó con más de 120 sesiones y abarcó las tendencias emergentes, las áreas clave para la inclusión de las personas con discapacidad, así como temas específicos relacionados con el empleo inclusivo y las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) y la inteligencia artificial. El programa de la conferencia contó con más de 360 ponentes de más de 60 países de todo el mundo y de todos los sectores de la sociedad.
