¿Qué hay detrás de una memoria de sostenibilidad? Más allá de indicadores, estándares y documentos finales, existe un proceso de reflexión estratégica, escucha, análisis y trabajo colectivo que muchas veces permanece invisible. Esta fue la principal idea que trasladó Sandra López, responsable de Sostenibilidad y Sistemas en Coarval, en la nueva sesión de nuestro ciclo de encuentros ‘Hablamos de sostenibilidad con…’, celebrada en la Facultat de ADE de la Universitat Politècnica de València (UPV).

Bajo el título ‘Cómo construir una memoria de sostenibilidad paso a paso’, la experta compartió aprendizajes y consejos desde la experiencia de reporte de Coarval, una de las principales cooperativas de segundo grado del arco mediterráneo, que agrupa a 114 cooperativas socias y presta servicio a más de 40.000 agricultores. Su intervención coincidió, además, con la publicación de la décima memoria de sostenibilidad de la entidad, un recorrido que ha permitido a la organización consolidar la sostenibilidad como parte de su estrategia empresarial. De hecho, la memoria de sostenibilidad de la cooperativa es caso de estudio en el programa del Máster RSC UPV.
“Lo que vemos son los logros, los resultados, el documento final. Pero debajo están las reuniones, los correos, las evidencias, los indicadores, las validaciones y, sobre todo, las personas. La memoria es fruto de un trabajo riguroso, constante, en equipo que no siempre se ve, pero lo hace posible. No se realiza a través de una herramienta o una metodología; eso son recursos”, indicó.
Una idea que conecta con el propósito último de cualquier proceso de reporte: no producir un documento, sino impulsar una organización capaz de conocerse mejor, gestionar sus impactos y mejorar continuamente. «La memoria termina cuando se acaba de escribir, pero el compromiso sigue», afirmó la experta, que estuvo acompañada por la coordinadora del Máster RSC UPV, Lupe Orea. La sesión se celebró con el apoyo de la Conselleria de Economía, Hacienda y Administración Pública de la Generalitat Valenciana y la colaboración de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra de República Dominicana y la Universidad de Medellín (Colombia).
La sostenibilidad es trabajo de toda la organización
Uno de los mensajes más reiterados por la experta fue que la sostenibilidad no puede depender exclusivamente de un departamento o de una persona responsable. “La sostenibilidad es un trabajo de todos. Cuando Recursos Humanos hace un plan de convivencia, eso es sostenibilidad. Cuando Informática digitaliza procesos, eso es sostenibilidad. Cuando el departamento de Finanzas hace una buena gestión de los recursos, eso es sostenibilidad”, subrayó.
A partir de esta visión transversal, la responsable de sostenibilidad mostró ejemplos concretos de cómo Coarval traduce sus compromisos en actuaciones reales: proyectos de innovación agraria, asesoramiento técnico al agricultor, instalaciones de energía fotovoltaica, iniciativas de eficiencia hídrica, comunidades energéticas o nuevas líneas de negocio vinculadas a la transición energética.
La clave, explicó, está en ser capaces de recopilar, medir y validar toda esa información mediante indicadores que permitan demostrar los avances conseguidos. A lo largo de estos diez años, Coarval ha definido su propio modelo de reporte, que Sandra López resumió en tres conceptos clave: ‘Soy – Hago – Digo’.
“Lo primero es conocer bien la organización. Estos tres conceptos tienen que estar en coherencia, tienen que estar alineado. No podemos hacer una memoria muy creativa o tener una página web que impacte si luego la realidad de lo que estamos haciendo no se corresponde», advirtió.
El punto de partida, señaló, consiste en comprender la identidad de la organización: su misión, visión, valores y propósito. Para ello, Coarval impulsó un grupo de trabajo transversal con representación de todas las áreas de la cooperativa. Una reflexión colectiva que permitió construir una visión compartida de la organización y sentar las bases del proceso de reporte.
La ponente insistió en que esta fase de autoconocimiento resulta imprescindible antes de hablar de estándares o metodologías. “Si no sabes quién eres, difícilmente vas a tener éxito con la memoria”, señaló.


Escuchar antes de contar
Una vez comprendida la identidad de la organización, el siguiente paso es ampliar la mirada hacia el entorno. Para ello, Coarval analiza aspectos como el contexto regulatorio, las tendencias del sector, los riesgos asociados al cambio climático, las oportunidades derivadas de la transición energética o las expectativas de los mercados financieros.
López destacó, especialmente, que “tenemos que tener identificados a quiénes impactamos y quiénes nos impactan, nuestros grupos de interés. Y escucharles”.
Este ejercicio de escucha es el que permite, posteriormente, abordar la materialidad, es decir, el proceso mediante el cual se identifican los asuntos realmente prioritarios. “En la memoria no vamos a contarlo todo. Consiste en contar lo que más impacta, los temas más importantes tanto para la organización como para nuestros grupos de interés”, apuntó.
El valor de construir un relato
Cuando llega el momento de redactar la memoria, la información ya está recopilada y analizada. Sin embargo, para Sandra López sigue existiendo una pregunta fundamental: qué historia quiere contar la organización.
“Es importante tener un hilo conductor de la memoria. Antes de escribirla, definimos su historia. Tenemos mucha información, pero meterla en una memoria sin más no genera impacto. La historia es lo que impacta”, concluyó.