“Estamos ante un cambio sistémico y de paradigma. Más que nunca, el mundo necesita agentes de cambio”, afirmó Isabel Roser, coordinadora de Desarrollo Corporativo Local del Pacto Mundial de la ONU España durante su intervención en el ‘Diálogo Pacto Mundial de la ONU España-UPV: La sostenibilidad en tiempos de incertidumbre: Clave para la competitividad empresarial’, organizado por el Máster en Responsabilidad y Sostenibilidad Corporativa de la Universitat Politècnica de València (UPV).

Isabel Roser durante su intervención ante la treintena de asistentes a la sesión // Fotógrafo: Kike Taberner

En este encuentro, celebrado en la Facultat de ADE de la UPV con asistencia exclusiva para las organizaciones que forman parte del Consejo de Empresas del Máster RSC UPV y algunas de sus entidades aliadas, reflexionamos junto a Roser sobre uno de los grandes retos que afrontan actualmente las empresas: cómo mantener y reforzar su competitividad en un contexto de creciente incertidumbre económica, geopolítica, social y ambiental.

“No se trata tanto de ajustes técnicos, sino de narrativa, estrategias y de la forma en que tomamos las decisiones”, advirtió. La experta llevó a cabo análisis de la evolución de la sostenibilidad empresarial en las últimas décadas y del papel que deben desempeñar las organizaciones en un momento histórico, caracterizado por la complejidad y la transformación acelerada.

Lejos de transmitir una visión pesimista, la representante del Pacto Mundial invitó a las empresas a interpretar el contexto actual como una oportunidad para repensar sus estrategias y reforzar sus capacidades de adaptación, comprendiendo que los desafíos actuales exigen transformaciones profundas y con una perspectiva de largo plazo.

Isabel Roser estuvo acompañada por el decano de la Facultat de ADE de la UPV, Javier Ribal, y por el director del Máster RSC UPV, Gabriel García Martínez, quien aprovechó la ocasión para presentar ante las más de 25 organizaciones que integran el Consejo de Empresas la nueva etapa del programa como Máster Universitario en Responsabilidad y Sostenibilidad Corporativa, tras 19 años de trayectoria. La matrícula de la primera edición como Máster Universitario, que dará inicio en septiembre, está abierta.

Un cambio de época que exige nuevas respuestas

A lo largo de la sesión, Roser insistió en que las organizaciones deben ser conscientes de la magnitud del momento histórico actual. Un contexto en el que la clave no reside en reaccionar ante cada crisis de forma aislada, sino en comprender que nos encontramos ante una transformación estructural que obliga a revisar los modelos económicos, empresariales y sociales tradicionales. Defendió la importancia de recuperar referentes al definir estrategias y tomar decisiones empresariales. “En un mundo en transformación, necesitamos volver a principios sólidos, a nuestra naturaleza ecosistémica y a nuestro faro: los derechos humanos, la dignidad, la igualdad y la sostenibilidad”, afirmó.

La ponente recordó que muchas de las señales de alerta que hoy observamos ya fueron identificadas hace décadas por la comunidad científica y económica. Desde los límites planetarios hasta los análisis del Foro Económico Mundial, numerosos estudios han venido advirtiendo sobre los riesgos derivados del cambio climático, la pérdida de biodiversidad o el incremento de las desigualdades. La creciente exposición a fenómenos climáticos extremos, las disrupciones en las cadenas de suministro o los cambios regulatorios son ya factores que afectan directamente a la actividad económica y a la competitividad empresarial.

En este sentido, subrayó que “el verdadero coste para las empresas no está en avanzar hacia modelos más sostenibles, sino en no hacerlo”.

La sostenibilidad como ventaja competitiva

Uno de los mensajes centrales de la jornada fue la necesidad de superar definitivamente la visión que presenta sostenibilidad y competitividad como objetivos contrapuestos. “Sostenibilidad y competitividad son dos caras de la misma moneda en las organizaciones. Ambas implican pensar a largo plazo, gestionar los riesgos y aprovechar oportunidades. Tiene que ser un tema de cultura y gestión empresarial”, destacó.

Por ello, Roser defendió que las organizaciones más preparadas para afrontar los retos futuros serán aquellas que integren la sostenibilidad en el núcleo de su estrategia empresarial.

La experta destacó que esta visión ya no responde únicamente a planteamientos éticos o reputacionales. Cada vez más inversores, entidades financieras, clientes y trabajadores consideran la sostenibilidad un criterio determinante en sus decisiones. Citó, entre otros factores, el crecimiento de la inversión sostenible, la demanda de transparencia por parte de los mercados o la creciente importancia de los criterios ESG en la evaluación de riesgos empresariales.

Asimismo, destacó que las empresas con mejores desempeños en sostenibilidad demostraron una mayor resiliencia en crisis como la provocada por la pandemia del Covid 19 y que numerosas investigaciones evidencian una correlación positiva entre la integración de criterios ESG y la generación de valor a largo plazo.

Desde esta perspectiva, defendió que la sostenibilidad debe entenderse como “una inversión en inteligencia empresarial y no como un coste añadido”. Según explicó, contribuye a fortalecer la confianza de los grupos de interés, mejorar la capacidad de anticipación ante riesgos regulatorios y reputacionales, atraer y retener talento, impulsar la innovación y generar ventajas competitivas sostenibles.

Cuatro claves para impulsar la competitividad sostenible

Durante la sesión, Roser compartió algunas de las conclusiones del informe ‘ODS Año 10. La sostenibilidad en tiempos de incertidumbre’, elaborado por el Pacto Mundial de la ONU España. Entre ellas destacó cuatro grandes palancas para reforzar la competitividad empresarial a través de la sostenibilidad: incorporar una visión de largo plazo, fortalecer el liderazgo y la credibilidad corporativa, transformar las expectativas de los grupos de interés en oportunidades de innovación y consolidar cadenas de valor responsables y resilientes.

En relación con este último aspecto, subrayó la creciente relevancia de la sostenibilidad en las cadenas de suministro y el papel cada vez más activo de las grandes empresas en la transformación de sus proveedores. Según explicó, la sostenibilidad se está convirtiendo en un factor clave para acceder a determinados mercados y para mantener relaciones comerciales estables y duraderas.

También, destacó la importancia de avanzar hacia modelos empresariales «regenerativos», capaces no solo de minimizar impactos negativos, sino de generar contribuciones positivas al entorno social y ambiental.

El papel transformador del liderazgo empresarial

Roser insistió en que la sostenibilidad ya no puede gestionarse únicamente desde departamentos especializados, sino que debe formar parte de la estrategia corporativa y de los procesos de toma de decisiones de la alta dirección.

En este sentido, destacó la importancia de construir culturas empresariales capaces de integrar la sostenibilidad de manera transversal, alineándose con marcos internacionales y promoviendo una gestión basada en la transparencia, la escucha activa de los grupos de interés y la mejora continua.

Asimismo, alertó sobre fenómenos como el greenwashing o el greenhushing, señalando que las empresas necesitan comunicar sus avances de forma rigurosa y creíble, evitando tanto la exageración como el silencio excesivo respecto a sus compromisos y resultados.

El Pacto Mundial como aliado para la transformación empresarial

Durante la segunda parte de la sesión, Isabel Roser presentó el trabajo que desarrolla el Pacto Mundial de la ONU, la mayor iniciativa de sostenibilidad empresarial del mundo. Actualmente, la red española agrupa a miles de organizaciones comprometidas con la integración de los diez principios universales en materia de derechos humanos, normas laborales, medio ambiente y lucha contra la corrupción, así como con la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

La ponente detalló los recursos, programas de formación, herramientas de reporte y espacios de colaboración que el Pacto Mundial pone a disposición de las empresas para acelerar su transición hacia modelos de negocio más sostenibles, competitivos y resilientes.

Asimismo, destacó el papel de las alianzas y de los ecosistemas de colaboración para afrontar desafíos cada vez más complejos y sistémicos, reforzando la capacidad de aprendizaje colectivo y de generación de impacto.

Como mensaje final, lanzó una invitación a seguir avanzando desde el compromiso y la acción colectiva, recordando que la sostenibilidad constituye hoy una de las principales herramientas para construir organizaciones más preparadas para el futuro.

Foto de grupo de las y los participantes al diálogo Pacto Mundial-UPV // Fotágrafo: Kike Taberner