La sostenibilidad es ética y estratégica. Supone anticiparse, innovar y adaptarse, pero, sobre todo, actuar, poniendo en el centro a las personas, según las y los profesionales que han intervenido en la jornada ’20 años del Anuario Corresponsables: Aprendizajes y retos para liderar la Sostenibilidad’, celebrada en la Universitat Politècnica de València (UPV). Según los datos del grupo de comunicación Corresponsables, más de 19.900 espectadores siguieron este encuentro, entre asistentes de manera presencial y vía streaming. El hashtag #JAnuario2025VAL ha logrado más 6,51 millones de impresiones en X, con más de 360 tweets publicados.
Corresponsabilidad, alianzas, resiliencia, solidaridad y transparencia han sido constantes en un encuentro en el que se ha mirado al futuro partiendo de las lecciones del pasado y el presente. En especial, las duras experiencias y los aprendizajes que ha dejado la DANA del 29 de octubre. El principal: que la respuesta y la reconstrucción solo han sido y están siendo posibles gracias a la «acción conjunta».
La Jornada, que ha sido coorganizada por Corresponsables junto al Máster de Formación Permanente en Responsabilidad y Sostenibilidad Corporativa de la UPV y la Cátedra Interuniversitaria del Sistema Públic Valencià de Serveis Socials, con el apoyo de la Conselleria de Hacienda y Economía de la Generalitat Valenciana, la Cátedra Andersen UPV y Consum, ha reunido a más de 20 organizaciones para debatir en torno a temas clave en torno a la sostenibilidad en el complejo contexto actual, así como sobre el papel de los servicios sociales durante la emergencia.


Gabriel García, director del Máster RSC UPV, abrió el evento, destacando que “empezamos hace tres años a celebrar estas jornadas en Valencia porque, como se puede reflejar en los participantes y asistentes presentes, hay un tejido empresarial muy importante y comprometido con la responsabilidad social y la sostenibilidad”.
A continuación, Marcos González, presidente editor de Corresponsables, de la Fundación Corresponsables y de ObservaRSE, puso el foco en el papel de las instituciones académicas: “Siempre nos ha parecido fundamental contar con su apoyo, porque son uno de los grandes impulsores de la responsabilidad social desde hace más de 20 años”.
Por su parte, Francisco Soria, director general de Economía de la Conselleria de Hacienda y Economía de la Generalitat Valenciana, expuso que “nuestras líneas de actuación se recogen en tres pilares: el Registro de Entidades Valencianas Socialmente Responsables, con 113 organizaciones inscritas, con el objetivo de llegar a 300 en 2026; las cláusulas obligatorias de RSE en contratos y subvenciones, y el Plan Valenciano de la Responsabilidad Social». “El compromiso de la Generalitat Valenciana con la RSE es creciente, decidido y unidireccional”, aseguró.


‘La sostenibilidad como eje estratégico de la reconstrucción después de la DANA’
La primera mesa redonda de la jornada, ‘titulada ‘La sostenibilidad como eje estratégico de la reconstrucción después de la DANA’, contó con representantes de representantes de Andersen, Consum, Fundación Ribera Salud, Iberdrola, MasOrange y Volies. Fue moderada por Gabriel García.


Fernando Rasche, counsel y responsable de la Fundación Andersen, afirmó que “la Fundación Andersen Iberia nace tras los acontecimientos ocurridos el 29 de octubre de 2024 en Valencia y ha tratado de apoyar la reconstrucción tras el desastre”. Rasche detalló los principales proyectos en marcha de la fundación. “El primero, es un evento conmemorativo para el 30 de octubre, en el que se hará entrega de un premio económico a un estudiante de bachillerato con escasos recursos de las zonas afectadas, y, por otro lado, tendremos unas becas para los mejores expedientes académicos y con menos capacidad económica”.
Por otra parte, Rasche destacó que “los retos en la reconstrucción han sido enormes. Uno de los más importantes es esa unión de esfuerzos público-privados, y los problemas con la Administración en cuestiones de gestión de residuos”. “Con la amplitud y volumen de grandes poblaciones, necesitamos una gestión sostenible o estamos abocados a la autodestrucción. La anticipación, la previsión y las infraestructuras son la única opción que para prevenir estas situaciones», señaló.
Elías Amor, jefe del Área de Sostenibilidad de Consum, explicó que “la DANA nos afectó directamente. Por ello, elaboramos un plan de reconstrucción de la mano de más de cien empresas. Somos una cooperativa que se ubica en la Horta Sur, por lo que quisimos ayudar a nuestra gente e hicimos una agenda para a ello. Primero, empezamos por la ayuda humanitaria a residencias de mayores, centros de menores, etc. Después, en la fase dos, nos dedicamos a la limpieza, proporcionando productos de limpieza y menaje del hogar. Más de 1.300 personas se beneficiaron de esa ayuda. Actualmente, seguimos ayudando, y es que el 20% del comercio local no ha podido abrir todavía, por eso, hemos lanzado la Bolsa Solidaria y todo lo que recaudemos será para ese comercio local”.
Amor también indicó que “nuestro principal reto fue ayudar a los trabajadores y clientes a superar esto. En cuanto a nuestros clientes, queríamos que no cundiera el pánico. Hicimos una comunicación sin precedentes con nuestro gran competidor para que esto estuviera controlado. También establecimos un servicio de autobuses para conectar a las personas con nuestras tiendas y se ofreció la tienda online gratuita para los clientes de las poblaciones afectadas. Por otra parte, activamos un plan de donaciones a fondo perdido de cuatro millones de euros para nuestros trabajadores afectados. Todos los compañeros, además, realizamos donaciones a través de Bizum y la empresa nos proporcionó préstamos al 0% de interés. Y seguimos incentivando, desde el COVID, la salud mental con sesiones con psicólogos para nuestros empleados”.
Mercedes Gozalbo, directora de la Fundación Ribera Salud, por su parte, destacó que, “como empresa sanitaria, más allá de ayudar a nuestros compañeros y proveedores afectados, nuestra responsabilidad era ayudar a la reconstrucción del tejido sanitario de proximidad: farmacias, dentistas, clínicas de fisioterapeutas, etc. Lo primero que hicimos fue ofrecer nuestras instalaciones hospitalarias para que estos profesionales pudieran atender a los afectados y empezamos a hacerlo con el Colegio de Fisioterapeutas”.
En esta línea, Gozalbo ha insistido en que “las entidades gubernamentales tienen que estar ahí para que cada una de estas pequeñas empresas del tejido sanitario de proximidad puedan seguir adelante. Es mucho dinero lo que vale la reconstrucción y las empresas tenemos también que estar presentes para ayudarles, igual que las entidades públicas”.
Finalmente, Mercedes Gozalbo ha puesto el acento en que “la colaboración con otras entidades, públicas y privadas, es fundamental, no podemos ir solos, tenemos que fomentar esa cultura de colaboración entre los ciudadanos”.



En el ámbito de las utilities, David Gómez, responsable de Mantenimiento de Red, Región Este i-DE de Iberdrola, señaló que “el día de la DANA, en el momento de máximo impacto, teníamos 180.000 puntos de suministro afectados. Gracias a nuestros planes de emergencia logramos que más del 95% de esos puntos estuvieran arreglados en 72 horas para proporcionar electricidad lo antes posible. En la fase de evaluación de daños, creamos grupos de trabajo de lecciones aprendidas para poder implementar en un futuro procedimientos, tecnologías o sistemas de comunicación mejorados”.
Gómez también argumentó que, “en esta fase de reconstrucción, uno de los mayores retos es que debemos construir los puntos afectados minimizando las molestias a los ciudadanos, fomentando trabajos nocturnos, mejorando en los avisos de cortes, etc. El segundo gran reto es cómo reconstruir aplicando medidas de resiliencia, implementando medidas como alejar las redes aéreas de los canales de flujo de agua, elevar los equipos para que en un futuro la afección sea menor. Todo esto lo estamos haciendo en un tiempo récord”.
Finalmente, Gómez ha concluido que “es fundamental la coordinación entre las empresas, las entidades públicas y los cuerpos de seguridad del Estado, para aportar no solo recursos, sino agilidad en los procesos”.
Por su parte, Daniel Morales, director de Sostenibilidad y Fundaciones de MasOrange, ha explicado que “cuando ocurre la DANA, la población intenta llamar por teléfono; eso, sumado a que buena parte de la infraestructura cayó, produce saturación e impide la comunicación. Esa fue nuestra acción inmediata, evitar esa saturación. Por otro lado, en la reconstrucción física, instalamos estaciones móviles con conexión satelital. Por último, como gran empresa, también aportamos nuestro granito de arena”.
En cuanto a los retos, Morales dijo que, “para nosotros, el principal reto fue enfrentarnos a una reconstrucción 360º. La reconstrucción dependía de la colaboración conjunta de todas las empresas y entidades, liderada por los equipos de emergencia e instituciones. El segundo gran reto es el olvido; en Valencia no se olvida, pero fuera de Valencia, el grado de preocupación y de impacto de la DANA en cualquier conversación ha bajado, solo se hablaba del ruido político”.
“Es fundamental que tengamos planes de prevención, porque algo así va a volver a pasar. Es clave que no solo nos sentemos para prevenir lo que nos puede ocurrir a nosotros, sino a toda la comunidad. La Administración tiene un papel clave, como impulsor y regulador”, avisó.
Finalmente, Carmen Martí, responsable de Comunicación de Volies, declaró que “tuvimos un aluvión de personas que querían ayudar desde toda España pero no sabían cómo. Lo primero que hicimos fuer organizar el conocimiento y canalizar las frustraciones de personas y empresas que querían ayudar y no podían. Nosotros trabajamos con las grandes empresas del país y por primera vez, teníamos que coordinarnos con ellas para mantener esa ayuda en el tiempo. Fuimos combinando la urgencia con ese medio plazo y mantenimiento de la ayuda”.
Martí detalló que “nuestros principales retos fueron tres: el primero, el económico, al canalizar más de un millón de donaciones de diferentes empresas; el segundo, el compromiso en el tiempo, pues la DANA va quedando en un papel secundario debido a la cultura de la inmediatez. Y el tercer reto tiene que ver con cómo prepararnos para el futuro, por ello estamos trabajando con las empresas las estrategias de voluntariado en emergencias”.
Para Martí: “Más allá de la reconstrucción física, es necesaria una reconstrucción social y moral. Es muy importante también para esa salud mental. Y no olvidarnos de los más vulnerables. Esto es un viaje a largo plazo”.
Cápsulas de buenas prácticas sostenibles
La tercera parte de la Jornada Corresponsables de Valencia consistió en la exposición de una serie de cápsulas de buenas prácticas innovadoras. Ricardo Martín, director general de Corrresponsables, moderó estas intervenciones.


Máximo Sánchez Táboas, CEO y co-fundador de AIRCO2, habló de su ‘Tecnología al servicio del clima: digitalización como motor de la descarbonización’. En esta línea, destacó que “a día de hoy, el tejido pyme es el gran rezagado en el reporte de la huella de carbono” e insistió en que “permitimos, a través de nuestra tecnología propia, quitarles el miedo, yendo de la mano a la hora de medir su huella de carbono. Hemos gestionado más de un millón de toneladas de huella de carbono de más de 150 empresas”.
Por su parte, Joaquín Ureña, socio y responsable del Área Económico Financiera de la Cátedra Andersen, habló de ‘Servicios eficientes: claves para una gestión responsable’. Ureña señaló que “las buenas prácticas son esenciales porque aportan confianza y transparencia, eficiencia y calidad y el cumplimiento ético y normativo. Profesionales, empresarios e instituciones debemos ser responsables de nuestras actuaciones, porque somos los que definimos en qué sociedad estamos viviendo. No podemos hipotecar el futuro de las futuras generaciones. Debemos ser conscientes y coherentes”.
A continuación, Mateo Blay, fundador de Flores Solidarias, relató el origen y objetivos de este proyecto, que nace como una iniciativa innovadora de inserción laboral para personas sin hogar: “Se trata de una floristería online, de la mano de Afanias, para que los trabajadores sean personas sin hogar. Los ayuntamientos nos derivan a personas que pueden aprovechar esta oportunidad y nosotros les ofrecemos un contrato laboral”. «Llevamos ocho meses en el mercado, somos siete personas en la empresa y tres son personas sin hogar. Gracias a este proyecto las personas sin techo vuelven a sentirse valoradas”, aseguró.
Para terminar, Zoe Giardino, directora de Sostenibilidad e Impacto Social de Glovo, abordó las claves de la tecnología al servicio de las personas. «Lo que más nos importa es cómo utilizamos la tecnología para ayudar a las personas, creando nuevas oportunidades de negocio y beneficios para las empresas con las que colaboraos”, indicó . Puso como ejemplo, «Glovo Access, una plataforma para ayudar a ONG; empoderando a las pymes mediante herramientas, y ayudando a los repartidores proporcionando conocimiento en tecnología”.
‘Corresponsabilidad ante los desafíos sociales: Innovación y alianzas para un bienestar compartido’
Esta parte de la jornada, fue moderada por Vicente Traver, profesor titular de la UPV y director de la Cátedra del Sistema Público Valenciano de Servicios Sociales.


Antonio García Sabater, doctor en Derecho y experto en inclusión sociolaboral, señaló que “la clave del éxito es implicar a terceros, debemos ser inclusivos, implicando a personas con discapacidad y sin discapacidad, generando un win-win. Esta colaboración hace que el sistema sea mucho más sostenible”.
Para Cristóbal Miralles, catedrático de la UPV y coordinador de la Fundación CEDAT, “en el sur de Europa somos más familiares y tenemos una red informal de apoyo que debemos potenciar. Eso no significa que debamos cubrir temas que deberían cubrir las instituciones. La acción social de las empresas debe ir por ahí, estar al tanto de qué necesidades tienen esos colectivos vulnerables. Realmente, con la DANA hemos aprendido la enorme voluntad de apoyo de todos».
Mercedes Botija, profesora de la Universitat de Valencia, apuntó que “todos somos vulnerables, eso lo ha evidenciado la DANA, y los servicios sociales están ahí. Los servicios sociales somos todos, pero pocas veces se visibiliza lo que hacen y lo que han hecho durante la DANA es impresionante”. Botija afirmó que “la atención primaria y secundaria pueden ser púbicas y pueden ser de muy buena calidad, gestionadas desde lo público. El pueblo salva al pueblo sí, pero hemos pagado muchos impuestos para tener servicios sociales públicos con garantía”.
Por su parte, David Taroncher, representante y miembro Comité de Ética de Servicios Sociales de la Comunitat Valenciana de AERTE, ha subrayado el término de la vulnerabilidad. “Todo ser humano es vulnerable desde que nace. Cuando hablamos de sostenibilidad en servicios sociales, debemos partir de para qué sirven los servicios sociales. Y entender que los servicios sociales no somos finalistas, la familia también tiene una responsabilidad. Debemos tener muy claro a qué nos dedicamos».



Finalmente, José Vicente Anaya, director general de Gestión del Sistema Sociosanitario y del Instituto Valenciano de Formación, Investigación y Calidad de los Servicios Sociales de la Conselleria de Serveis Socials, Igualtat i Vivenda de la Generalitat Valenciana, indicó que, “corresponsables somos todos». “Desde siempre, Servicios Sociales ha sido la hermana pequeña de Sanidad y Educación en la Administración. ¿Por qué no se presupuesta a un mismo nivel los servicios sociales que la sanidad y la educación? Si no tenemos recursos ni estamos correctamente financiados, tenemos un problema en cuanto a gestión. El reto es lograr esos recursos para mejorar los servicios de atención primaria”, añadió.
Diálogo, corresponsabilidad y compromiso
Para clausurar esta Jornada Corresponsables, la vicerrectora de Arte, Ciencia, Tecnología y Sociedad de la UPV, Salomé Cuesta, subrayó que “hacer este evento en este Cubo Azul de nuestra Ciudad Politécnica de la Innovación abre un espacio al diálogo, a la corresponsabilidad y al compromiso social”.


Por su parte, José Vicente Anaya, puso en valor en esta clausura todo el trabajo de la red de cátedras valenciana “para generar una línea de investigación q nos ayude a ser mejores en cuanto la vulnerabilidad de las personas y poder participar en la reintegración de esas personas en la sociedad”.
Para cerrar el evento, Salomé Cuesta y José Vicente Anaya entregaron los reconocimientos a las ‘organizaciones Corresponsables’ presentes en el auditorio.



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